ENFOQUE EN LOS PUNTOS CRÍTICOS
La industria siderúrgica de China adopta la transición ecológica en cumplimiento de su compromiso de reducción de emisiones de carbono
Publicado:
2021-05-24
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PEKÍN - Avanzando hacia un futuro más ecológico, China se compromete cada vez más a transformar la industria siderúrgica en un sector de bajas emisiones de carbono, en el marco de sus compromisos ambientales a largo plazo. A medida que China ha prometido alcanzar el pico de sus emisiones de dióxido de carbono para 2030 y lograr la neutralidad carbónica para 2060, la industria siderúrgica sigue siendo el mayor emisor entre todos los sectores manufactureros del país, representando alrededor del 15 por ciento de la huella de carbono nacional anual. Por ello, este sector desempeña un papel crucial en la consecución de los compromisos de reducción de emisiones del país. Sin embargo, su transición hacia la sostenibilidad no resulta nada sencilla. Los datos más recientes indican que la producción de acero bruto en China aumentó un 15,6 por ciento interanual, hasta alcanzar 271 millones de toneladas en el primer trimestre de este año, lo que supone una carga adicional para esta tarea de reducción de emisiones. En este contexto, el país se ha comprometido a redoblar esfuerzos para disminuir la producción de acero bruto, asegurando que ésta registre una caída anual en 2021. Asimismo, se han adoptado medidas específicas para impulsar iniciativas a nivel nacional en esta dirección. Una de las últimas decisiones se tomó el 1 de mayo, cuando China aplicó un tipo impositivo provisional cero a las importaciones de arrabio, acero bruto, materias primas siderúrgicas recicladas y ferrocromo. Según una circular emitida por la Comisión de Aranceles Aduaneros del Consejo de Estado, este ajuste está destinado a reducir los costos de importación, ampliar las importaciones de acero, apoyar a los productores nacionales en la reducción de la producción de acero bruto y orientar al sector hacia una menor intensidad energética. Asimismo, se elevaron los aranceles a la exportación sobre ferrosilicio, ferrocromo y arrabio de alta pureza, fijándolos en el 25 por ciento, el 20 por ciento y el 15 por ciento, respectivamente. El ajuste de la política de exportaciones resulta necesario, pues, según He Wenbo, director ejecutivo de la Asociación China de la Industria Siderúrgica (CISA), “no existe razón alguna para seguir exportando numerosos productos comunes, dado el limitado acceso de China a recursos naturales”. He subrayó la importancia de priorizar el abastecimiento interno. Además de reforzar el control sobre la producción siderúrgica, el país intensifica los esfuerzos para llevar a cabo ajustes estructurales, cerrar instalaciones de producción obsoletas y mejorar la eficiencia en el uso de la energía, señaló la CISA. Las empresas siderúrgicas chinas ya han comenzado a tomar medidas. Un ejemplo es China Baowu Steel Group Corporation Limited, el mayor conglomerado siderúrgico del mundo. En enero, anunció su objetivo de alcanzar el pico de emisiones de dióxido de carbono antes de 2023, reducir dichas emisiones en un 30 por ciento para 2035 y lograr la neutralidad carbónica antes de 2050. Para respaldar el desarrollo verde, las autoridades también han instado a la industria a modernizar su estructura industrial y sus modelos de producción. De acuerdo con el Decimocuarto Plan Quinquenal (2021-2025), el país optimizará aún más las estructuras de los sectores de materias primas, incluyendo petroquímicos, acero, metales no ferrosos y materiales de construcción, mientras se acelera la transformación ecológica de estos sectores. Con este fin, la industria siderúrgica debe seguir una senda de desarrollo verde y baja en carbono, continuando la mejora de las materias primas, las tecnologías y las estructuras energéticas, señaló Huang Dao, funcionario de la CISA. “Es preciso trabajar para superar los cuellos de botella en tecnologías bajas en carbono y promover el uso de energías no fósiles en la industria siderúrgica, especialmente la energía hidrógeno”, añadió Huang. Asimismo, se debe incentivar a las empresas downstream a utilizar productos siderúrgicos mejorados, más duraderos y reciclables, sostuvo Huang, quien también abogó por un mayor número de edificios de estructura metálica en las zonas urbanas.
Pekín — Avanzando hacia un futuro más ecológico, China se compromete cada vez más a transformar la industria siderúrgica para que sea de bajas emisiones de carbono, en el marco de sus compromisos ambientales a largo plazo.
A medida que China se ha comprometido a alcanzar el pico de sus emisiones de dióxido de carbono para 2030 y a lograr la neutralidad carbónica para 2060, la industria siderúrgica sigue siendo el mayor emisor entre todos los sectores manufactureros del país, representando alrededor del 15 por ciento de la huella de carbono nacional anual.
Por lo tanto, este sector desempeña un papel crucial en ayudar al país a cumplir sus compromisos de reducción de emisiones de carbono.
Pero su transición hacia la energía verde está lejos de ser sencilla. Los datos más recientes mostraron que la producción china de acero crudo aumentó un 15,6 % interanual, hasta 271 millones de toneladas en el primer trimestre de este año, lo que supone una carga para esta iniciativa de reducción de emisiones de carbono.
En este contexto, el país se ha comprometido a redoblar los esfuerzos para reducir la producción de acero crudo, con el fin de garantizar que esta disminuya anualmente en 2021. Asimismo, se han adoptado medidas específicas para impulsar las iniciativas a nivel nacional en este sentido.
Una de las medidas más recientes se adoptó el 1 de mayo, cuando China aplicó un tipo impositivo provisional cero a la importación de arrabio, acero en bruto, materias primas de acero reciclado y ferrocromo.
De acuerdo con una circular emitida por la Comisión de Aranceles Aduaneros del Consejo de Estado, se prevé que el ajuste reduzca los costos de importación, amplíe las importaciones de acero, apoye a los productores nacionales en la reducción de la producción de acero crudo y oriente al sector hacia una menor intensidad energética.
Asimismo, los aranceles a la exportación sobre el ferrosilicio, el ferrocromo y la arrabio de alta pureza se elevarían al 25 por ciento, al 20 por ciento y al 15 por ciento, respectivamente.
El ajuste de la política de exportación es necesario porque no existe razón para seguir exportando numerosos productos de uso común, dado que los recursos de China son sumamente limitados, señaló He Wenbo, al subrayar la importancia del abastecimiento interno. Él es director ejecutivo de la Asociación China de la Industria Siderúrgica (CISA).
Aparte del endurecimiento del control sobre la producción de acero, el país está redoblando los esfuerzos para llevar a cabo ajustes estructurales, cerrar instalaciones de producción obsoletas y mejorar las tasas de utilización de la energía, señaló la CISA.
Las acereras de China han adoptado medidas. Un ejemplo es China Baowu Steel Group Corporation Limited, el mayor conglomerado siderúrgico del mundo. En enero, anunció su objetivo de alcanzar el pico de emisiones de dióxido de carbono antes de 2023, reducir las emisiones de dióxido de carbono en un 30 % antes de 2035 y lograr la neutralidad carbónica antes de 2050.
Para impulsar el desarrollo verde, los responsables de la formulación de políticas también han instado a la industria a modernizar su estructura industrial y sus modos de producción.
De acuerdo con el 14.º Plan Quinquenal (2021-2025), el país seguirá optimizando las estructuras de sus sectores de materias primas, que abarcan la petroquímica, el acero, los metales no ferrosos y los materiales de construcción. Asimismo, se acelerará la transformación ecológica de dichos sectores.
Para este fin, la industria siderúrgica debe mantener una trayectoria de desarrollo verde y baja en carbono, y seguir mejorando las materias primas, las tecnologías y las estructuras energéticas, señaló Huang Dao, un funcionario de la CISA.
“Es necesario realizar esfuerzos para superar los cuellos de botella de las tecnologías bajas en carbono y promover el uso de energías no fósiles en la industria siderúrgica, en particular la energía hidrógeno”, afirmó Huang.
Huang señaló que también deberían incentivarse las empresas del sector downstream para que utilicen productos siderúrgicos mejorados, más duraderos y reciclables, y abogó por un mayor número de edificios con estructuras de acero en las zonas urbanas.
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