ENFOQUE EN LOS PUNTOS CRÍTICOS
La doble circulación sigue siendo la prioridad del modelo de desarrollo de China.
Publicado:
2023-01-30
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El término “doble circulación” se refiere a un nuevo modelo de desarrollo económico en el que el mercado interno de China sigue siendo el pilar fundamental, mientras que los mercados nacional e internacional se refuerzan mutuamente.
Impulsada por este paradigma, China fue la única economía del mundo con un crecimiento económico positivo en 2020 y siguió registrando una sólida tasa de crecimiento del PIB del 8,1 por ciento en 2021.
Sin embargo, tras el primer trimestre de 2022, la economía china registró un fuerte deterioro y, para octubre, el índice compuesto de gerentes de compras, así como los índices PMI manufacturero y no manufacturero, se habían contraído, lo que señalaba una desaceleración del crecimiento económico (crecimiento del PIB del 3 % en 2022).
Entonces, ¿por qué la economía china se desplomó, pasando de ocupar el primer lugar mundial a su nivel más bajo registrado en los últimos 40 años? ¿Cuáles son los desafíos que se avecinan?
Barómetros de la «doble circulación»
Varios indicadores son cruciales para la implementación de la estrategia de doble circulación.
En primer lugar, la logística desempeña un papel clave en la fluidez de la circulación. La circulación interna de China y las economías de escala son posibles gracias a su sólida base industrial, sus cadenas industriales integrales y su enorme mercado. Los eslabones de las operaciones económicas —desde la producción y la distribución hasta el consumo final de los bienes— deben estar articulados mediante la logística.
En segundo lugar, la fluidez de la circulación interna también depende del buen funcionamiento y el desarrollo de las pequeñas empresas de gestión autónoma, que actúan como los capilares y las terminaciones nerviosas de las cadenas industriales y de suministro.
La resiliencia de las grandes empresas se sustenta en sus considerables recursos económicos y organizativos, que les otorgan una mayor capacidad para mitigar riesgos. Sin embargo, China no habría logrado su dinamismo y vitalidad socioeconómicos sin la contribución del amplio número de empresas de propiedad privada. Para desplegar plenamente su potencial, es necesario contar con un entorno empresarial favorable que les permita afrontar la incertidumbre.
Por último, la confianza empresarial y la confianza del consumidor constituyen otro indicador útil de la circulación económica.
En los tres primeros trimestres de 2021, las aerolíneas, los ferrocarriles y las carreteras de China funcionaron con normalidad, lo que permitió a las personas desplazarse por todo el país para realizar viajes de negocios, asistir a la escuela, buscar empleo y visitar a sus familiares. Al mismo tiempo, los viajes de ocio locales, el turismo de corta distancia, las escapadas rurales y los recorridos nocturnos también se consolidaron como nuevas oportunidades de crecimiento.
Un hito importante en la recuperación del turismo en China durante los últimos dos años fue el feriado de cinco días por el Día del Trabajo en 2021, cuando los turistas chinos realizaron aproximadamente 230 millones de viajes nacionales y generaron más de 113,2 mil millones de yuanes (16,8 mil millones de dólares) en ingresos turísticos, lo que infundió confianza en el desarrollo del sector.
Estrategia eficaz pero ...
Los logros mencionados anteriormente hablan por sí mismos sobre la eficacia de la estrategia de doble circulación, que ha permitido a China adaptarse a los cambios en el panorama global y buscar nuevas áreas de crecimiento. Asimismo, constituye una opción natural para el país a medida que avanza desde el estatus de gran economía hasta el de potencia económica de primer orden. Sin embargo, en 2022 la situación económica de China experimentó un cambio.
En los tres primeros trimestres de 2022, las exportaciones netas de bienes y servicios de China aportaron el 32 por ciento del crecimiento económico del país, mientras que la formación bruta de capital representó el 26,7 por ciento de su PIB, cifra 1,7 veces superior a la del año anterior.
Esto significa que el consumo de los hogares en China ha ido perdiendo peso como pilar fundamental de su economía, pues su aportación al PIB nacional en los tres primeros trimestres pasó del 64,8 % en 2021 al 41,3 % en 2022.
A una revisión más detallada, las exportaciones chinas de productos mecánicos y eléctricos aumentaron un 10 por ciento, mientras que las de productos intensivos en mano de obra crecieron un 12,7 por ciento, convirtiéndose así en los dos sectores de mayor dinamismo en términos de crecimiento de las exportaciones durante los tres primeros trimestres de 2022.
Si esta tendencia se mantuviera, supondría retrocesos para la reforma del lado de la oferta iniciada en 2015, mediante la cual China se esforzó por reducir la sobrecapacidad, disminuir los inventarios excedentes y modernizar las industrias.
Incluso socavaría el sistema de doble circulación, cuyo objetivo es “vender los productos allí donde se producen y producirlos allí donde se venden”. En otras palabras, mientras la circulación externa ha seguido funcionando —aunque no precisamente en la dirección deseada—, la circulación interna se ha visto obstaculizada.
Además de la débil demanda de los consumidores de alto poder adquisitivo, el segmento de ingresos medios en China también ha ajustado sus gastos. Las estadísticas oficiales indicaron que, en los tres primeros trimestres de 2022, el gasto de consumo per cápita de los residentes urbanos fue de 22.385 yuanes, lo que representa un aumento nominal del 1,8 % respecto al año anterior. Sin embargo, una vez descontados los efectos de la inflación, dicho gasto registró una caída del 0,2 %.
Aunque el consumo per cápita de alimentos, alojamiento, bienes domésticos, transporte, comunicaciones y atención sanitaria aumentó, el consumo de vestimenta disminuyó un 1,1 por ciento, mientras que el de educación, cultura y recreación se redujo en un 4,2 por ciento.
En resumen, es justo afirmar que la atrofiada circulación interna de China fue consecuencia del endurecimiento de las medidas de control frente a la COVID‑19, lo que dificultó la reactivación de la demanda doméstica. Esta debilitada circulación interna ejerció sobre la economía china una influencia mayor que cualquier factor externo.
Considere las declaraciones del viceprimer ministro Liu He publicadas en el Diario del Pueblo el 4 de noviembre: “China puede aprovechar la enorme dimensión de su mercado para estabilizar y ampliar la circulación interna y impulsar la circulación internacional. Debemos adoptar medidas eficaces para liberar la demanda interna, construir un mercado nacional unificado y eliminar los obstáculos a la circulación interna, a fin de garantizar que se pueda lograr un nivel moderado de circulación incluso en circunstancias extremas.”
En términos de circulación internacional, en los tres primeros trimestres de 2022, la economía china siguió creciendo a un ritmo del 3,9 por ciento gracias a sus exportaciones y al aumento de la inversión en infraestructura y manufactura. Sin embargo, para octubre, las exportaciones del país se contrajeron por primera vez desde los primeros días de la pandemia.
“Ha habido un cambio en las preferencias de los consumidores en el extranjero, y la disminución del consumo de bienes ha reducido la demanda de las exportaciones de productos chinos”, afirmó Zhou Hao, economista jefe de Guotai Junan International.
Además, el Fondo Monetario Internacional ha rebajado la previsión de crecimiento mundial para 2023 al 2,7 por ciento y prevé que los países que representan un tercio de la economía global probablemente registrarán una contracción este año o el próximo.
En momentos como este, resulta imperativo ampliar la demanda interna y convertir la circulación doméstica en un sólido motor de crecimiento, al tiempo que se fortalecen los intercambios internacionales para impulsar la circulación exterior.
La quinta Exposición Internacional de Importaciones de China, celebrada en Shanghái en noviembre, contó con la participación de 284 empresas pertenecientes a las 500 principales del mundo y de líderes del sector, cifra superior a la de 2021; cerca del 90 por ciento de ellas eran expositores habituales.
Sin embargo, la CIIE solo podrá desplegar plenamente sus efectos de derrame cuando la circulación económica de China impulse la capacidad de inversión empresarial y restablezca la confianza entre los consumidores.
Una circulación económica fluida nos proporcionará el apalancamiento tan necesario para ampliar la demanda interna y liberar el potencial de mercado aún sin explotar. Asimismo, permitirá a China avanzar en su apertura de alto nivel, compartir con otros países las oportunidades que ofrece su amplio mercado y mantener una interacción mutuamente beneficiosa con la comunidad internacional.
En resumen, solo cuando eliminemos los diversos obstáculos que dificultan la sana circulación interna de China podremos sentar una base sólida para el crecimiento económico del país y promover la doble circulación en los mercados nacional e internacional.
Las opiniones no reflejan necesariamente las de China Daily.
El autor es vicepresidente y decano de la Escuela Internacional de Negocios China-Europa.
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