El Reino Unido debería demostrar a la UE que desea estrechar sus vínculos, afirma un grupo de expertos.
El Reino Unido debería comprometerse a mejorar sus relaciones con la Unión Europea, afirma un influyente centro de estudios de política comercial.
El Centro Europeo de Economía Política Internacional lanzó la convocatoria al publicar una hoja de ruta destinada a acercar a ambas partes.
La organización con sede en Bruselas señaló que los líderes europeos no están seguros de que la posición del Reino Unido haya cambiado desde que abandonó el bloque en 2020, bajo un gobierno anterior.
El nuevo gobierno laborista del Reino Unido, que accedió al poder en julio, debería dejar claramente patente que desea colaborar más estrechamente con la UE, señaló.
“Las emociones en torno a la salida del Reino Unido de la UE están lejos de sanar, y este daño psicológico está perjudicando las perspectivas”, afirmó David Henig, exfuncionario público, experto en política comercial y autor de la hoja de ruta, en declaraciones al diario The Guardian. “La relación entre el Reino Unido y la UE siempre resultará onerosa en términos de tiempo para los gobiernos, pero requiere cambios si se quiere que esos esfuerzos produzcan resultados positivos.”
Henig afirmó que “muchos en toda la UE” no han percibido suficientes señales del primer ministro Keir Starmer como para creer que el Reino Unido desea restablecer sus relaciones.
La hoja de ruta, titulada “Negociar la incertidumbre en las relaciones entre el Reino Unido y la UE: pasado, presente y futuro”, insta a ambas partes a elaborar un “programa de trabajo común” conjunto y a celebrar reuniones formales entre Starmer y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Asimismo, aboga por la celebración de cumbres anuales UE-Reino Unido con la participación de comisarios y ministros, y sugiere que el Reino Unido promueva los beneficios de unos estrechos vínculos con la UE.
Pero Henig señaló que algunas figuras de alto nivel en la UE albergan sentimientos negativos hacia el Reino Unido porque, desde la perspectiva de la UE, el Reino Unido abandonó el club y lo criticó duramente durante su salida, al tiempo que pretendía conservar privilegios comerciales sin restricciones.
Aunque Starmer ha dejado claro que no intentará reincorporarse a la UE, ha abogado por estrechar los vínculos con Bruselas.
Su ministro de Defensa, John Healey, declaró el miércoles al portal de noticias Politico que esos vínculos más estrechos probablemente incluirán un reinicio del pacto de defensa de 2010 conocido como el Acuerdo de Lancaster House entre el Reino Unido y Francia, puesto que el nuevo gobierno ha dejado claro que será “un gobierno que reajustará las relaciones del Reino Unido con Europa y, en especial, con las principales naciones europeas”.